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LLevo años queriendome comprar un animal de compañia.
Tenía en mi mente entre un hamster - muy famosos en la época de Chicago y la ley seca - , un perrito o un gato.
Y un día pasé por el escaparate de una pajarería, de esas que venden ya de todo, que puedes encontrar tazones con la cara de chinchan, alfombras, relojes....y animales.
En el escaparate había un gato.
Al pasar por el escaparate hubo un cruce de miradas entre el gato y yo.
No llegamos a enamorarnos, pero entre los dos hubo química - sin moles ni avogádro-.
Era el gato más bonito que había visto en mi vida.
Entré del tirón y le dije al dependiente :
- Cuanto vale el gato del escaparate ?
- Ufff, es caro
- Me da igual, cuanto vale ?
- 3500 euros.
- 3500 euros !!! pero valdrá como gato de coche también no?
- Es que el gato ese es de lo mejor que hay en el mundo gatil. El gato es una maravilla.
Total, que miré de nuevo al escaparate y allí estaba él, mirandome de nuevo.
Le dije al dependiente :
- Me lo llevo !
Lo puedo poner a plazo ?
- No, aqui se paga del tirón.
- Pues tendré que pagar del tirón de un bolso que dé.
- No me cuente su vida, o se lo lleva o se va usted por tabaqui.
Salí de la tienda, fuí al cajero más cercano y saqué todos los ahorros que tengo desde hace cinco años para comprarme un coche nuevo.
Lo di, todo por el gato.
El dependiente me regaló 2 kilos de Catshow sabor Acedias.
LLegué a mi casa, y le di una gran sorpresa a mi madre que es gran amante de los documentales de animales de la "dos".
Al verlo dijo :
- Ahhhhhhhhhhii !!! que cosa más bonita.
- Me lo han regalao.
- Le pondremos "Nemo" de nombre, igual que tu abuelo que era pescador de coquinas en Chipiona.
- De acuerdo, me gusta.
.... Y Nemo se quedó con nosotros. Pero solo dos días.
Una noche volvimos de tomar unas cervecitas en el bar de la esquina del barrio, celebrando el reintegro que me había tocado en la bonoloto.
Y cuando llegamos, en el piso parece que había estado Eduardo Manostijera con un ataque de histeria.
Las cortinas rajá de arriba abajo, los cojines con las plumas-plumas-gay por el suelo, el sofá arañao, y un gran regalito mojonil de "Nemo" puesto encima de la mesa.
A mi madre casi le dá el desmayo - justo después de desabril - , yo empecé a chillar :
- hijo putaaaa er Gato !!!
Y mi madre :
- Ahiiiiiii ! Ahiiiii ! Dios miooo! porqué !!! valiente cabronazo de gato !, por traer un puto gato aquí !!! por tu culpa !!!!
- Hijo puta er gato !!! ahora mismo lo cojo y lo tiro en la calle.
Cojí al gato "Nemo" que el muy cabron estaba como riendose, lo metí en el coche, y lo llevé hasta el Parque del Alamillo. Allí me fuí junto al estanque, y lo dejé.
Me dio un poco de pena, pero cuando pensé en los 3500 euros y la ruina del gato, le hice hasta un corte de manga.
Nemo parecía reirse.
Cuando estaba llegando a mi casa en el coche, no pude dar crédito - al igual que no me lo da el banco a mí- de lo que estaba viendo :
El Nemo me estaba esperando en la puerta.
Era increíble. Y parecía que se reía.
Lo cogí de nuevo, lo metí en el coche, y diciéndole todas las cosas chungas que se le pueden decir a un animal , me lo llevé hasta las Ruinas Romanas de Santiponce, aquí al lado de Sevilla.
Me metí en el foso donde los romanos metían a los canijos de los cristianos para que el de la Metro Woldin Mayer - o como se escriba - se metieran una pensión completa con ellos.
Y dejé a Nemo allí, en el foso ese.
Salí como pude y volví a mi casa en coche.
Pero nooo! no podía ser !!! Estaba allí !!! en el portal de mi casa !!! esperandome el cabron !!! Sí ! Nemo estaba alli !!!!
Con un gran ataque de ira - el que tiene ojos siempre ira- cojí del pescuezo al Nemo, le dije hijo puta seis veces y lo metí en el coche.
Pero esta vez no me la daba.
Me dirigí a Constantina, a la sierra norte de Sevilla.
Allí hay un castillo, me metí en él. Dentro del castillo cogí y abrí una compuerta subterránea , me metí con Nemo cogido por el pescuezo, bajé mil millones de escaleras, luego a mano derecha dos kilometros, luego hacia abajo llegando a una mina subterránea, allí había una trampilla con una llave.
Abrí la trampilla y lo encerré, diciendo en voz alta : Ahí te quedas cabrón !!!
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A los tres días siguiente ....
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Ringgggggggg !!! Ringgggggggggg !!! Ringgggggg !!!! -ruido de un teléfono-
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Ringgggggggg !!! Ringgggggggggg !!! Ringgggggg !!!! -ruido de un teléfono-
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- Sí Dígame ?
- Mama ! a que está por ahí el gato, el Nemo ?
- Sí, pues si que está, lleva aquí dos días.
Pues dile que se ponga, para que me diga como se vuelve, que no sé volver.
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